erodriga@banamex.com

El pasado 15 de Abril fue mi último día en Banamex, organización a la que en posts y tweets nombraba simplemente como “mi empleador”, por una mera consideración a quien pagaba mi salario quincenalmente mas que por una obligación por secretismo o confidencialidad sobre los temas que discutía. Por supuesto, no podía dejar pasar este momento sin registrarlo en el blog.

Decidí titular esta entrada en mi blog con el buzón de correo electrónico que  obtuve desde que ingresé a esta empresa y que me acompañó a lo largo de los casi 14 años que pasé en ésta, mi décimo empleo después de una época de definición, cambios y aprendizaje.

Son muchos los recuerdos que casi 14 años logran acumular. Demasiados. Aun siendo breve tendría que dividir esta entrada en una serie de posts para darles cabida a todo esas experiencias pero dejaré eso para otro proyecto posterior. Inicialmente pretendía plasmar varios de esos recuerdos, vivencias y experiencias pero el recordar algunos dan lugar a muchos más y no veo forma de acortarlos por lo que estoy desistiendo de ello. En su lugar, me limitaré sólo a  registrar lo que fue dicho momento, aquél con el que concluyó una etapa de mi vida.

Recuerdo bien el Banamex pre-Citi. Un Banamex que experimenté completamente por alrededor de tres años, y cuya inercia aún fue perceptible por tres o cuatro años más tras su adquisición por parte de Citigroup. Lamentablemente, los últimos cinco años me ha tocado ver como la verdadera integración con Citi está tomando lugar y el rumbo que Banamex está tomando. Un rumbo que no deseaba compartir.

Y fue que Banamex tomó la decisión de dejarme ir, que casualmente compaginó con un deseo de separación que ya crecía en mi, y que me permite poder explorar otras oportunidades o proyectos que he venido posponiendo.

Como en todos estos casos, cuando la decisión de separación proviene del empleador, es inevitable pensar o verse como parte de un proceso de depuración de aquellos elementos que le resultan ya nocivos o inútiles a la organización. Ya antes lo he visto y simplemente la gente desaparece reforzando esta idea. Yo por mi parte, mas que el pesar descrito, vi el momento con alivio por lo que aproveche para poder despedirme de los amigos y colegas formados con todo este tiempo no sólo en el banco sino con todos aquellos que desde la dirección de correo electrónico que sirve de título a esta entrada mantuve contacto.

Al parecer mi ánimo festivo fue muy contrastante con todos aquellos con los que por dicho buzón, telefónica o personalmente me despedí. La mayoría más preocupados por mi bienestar futuro que yo mismo, así como extrañados que yo pudiera ser parte de este proceso. La retroalimentación recibida fue alentadora y reafirmó mi confianza en que el momento de partir es el adecuado.

Así entonces concluye este capítulo. Veremos que nuevos retos y oportunidades ocurren en el futuro.

3 comentarios en “erodriga@banamex.com

  1. HOLA , a mi si me importa, se lo que significa una separacion donde tienes la camiseta bien puesta, y lo que te puedo decir es que tienes muchas mas oportunidades, aun que tambien es cierto que BANAMEX, estara grabado en nuestra memoria para siempre.

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