Y a los peatones también

Como cultura tenemos muchos problemas. Uno de ellos es nuestra falta de cultura cívica en cuestiones viales.  Este problema es compartido, por autoridades y ciudadanos. Me refiero a que tanto es culpa de las autoridades como de la ciudadanía también. Claro que, si hubiera que señalar un posible origen o fomento del problema, el primer indiciado deberían ser las autoridades que, desde hace ya mucho tiempo,  no hacen nada al respecto. Y me refiero a mucho, mucho tiempo. Yo podría decir que desde  las décadas de 1950 ó 1960 pero no dudo que haya quién señale administraciones anteriores, así como también habrá quien diga que realmente los problemas comenzaron a fraguarse desde las décadas de 1970 u ’80. Como sea, todas ellas, poco a poco, han puesto su granito de arena para ir formando los problemas culturales de hoy en día.

Ahora bien, he mencionado que se trata de un problema compartido. Si bien las autoridades son parte del problema, nosotros (la ciudadanía) no deberíamos ser también parte de ello. Y creo que los ciudadanos podríamos corregir el problema, pero es cosa de voluntad y una adecuada percepción del bien común; algo que creo es una falla de nuestro sistema educativo en cuestiones de civismo.

Pero bueno, brincando al tema que realmente quiero tratar, resulta que recientemente leía una nota en el Excelsior1, al respecto de algunas cuestiones viales que se han venido dando en la Ciudad de México (creo yo, a raíz de las ciclovías y del programa Ecobici, que en otras palabras se traduce como el impulso y consecuencia del GDF y organizaciones civiles sobre el uso de la bicicleta). Cuestiones que eran inevitable que se dieran por lo que es notorio una cierta falta de planeación al respecto (nuevamente se nota que era más política que deseos de hacer las cosas bien).

La nota que menciono resalta varias cosas. Una de ella el hueco legal que hay para que de necesitarse fincar las adecuadas responsabilidades a un ciclista. Otra es que las quejas contra los ciclistas es frecuente (supongo que por peatones y conductores) . Una más es que, dada la falta del ordenamiento legal necesario, la policía (pero léase, la autoridad) carece de facultades para proceder apropiadamente contra un ciclista y sólo puede proceder a amonestarlo (léase: a menos que el poli no tenga otra cosa que hacer, no lo hará).

Si somos justos, veremos que el reglamento de tránsito está enfocado a los conductores, toda la responsabilidad es para el conductor, cuando debe ser compartida por todo aquel que transita por una vía pública: peatones, ciclistas o conductores. Si bien como dice la nota, se busca que los ciclistas puedan ser amonestados (yo no sé por qué la timidez y sólo se habla de “amonestar”, porque no hablar de “castigar”, “sancionar”, o “infraccionar”2) por faltas, descuidos, imprudencias y accidentes, yo creo que no habrá un verdadero cambio mientras no se haga lo que se debe hacer: castigar apropiadamente con multa, e incluso cárcel para todo ciclista que incurra en una acción indebida.

Y esto deberá ser extendido a los peatones también.

Referencias.

  1. Gerardo Jiménez, “Buscan amonestar a usuarios de bicis“, Excelsior, sección Comunidad, página 7, Ciudad de México, México, 2012.05.01. URL: http://excelsior.com.mx/periodico/flip-comunidad/01-05-2012/portada.pdf.
  2. Eduardo René Rodríguez Ávila, “Infraccionar“, blog, 2011.09.12. URL: https://eravila.wordpress.com/2011/09/12/infraccionar/

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