De lo ergonómico a lo vanidoso

Hoy en día, el pleito de "qué computadora es mejor" creo que ya ha quedado superado y ahora se trata más de "que computadora queremos usar". ¿La que conocemos? ¿La que usamos en la oficina? ¿La más barata? ¿La más cara? ¿La más bonita? ¿La que menos lata dé? Si el dinero no fuera un issue, creo que la que nos permita trabajar más agradablemente sería la opción más favorecida y esto bien podría ser el preámbulo a una verdadera unificación de plataformas y entornos para el que sólo la experiencia de uso cuente.