El fraude en la empresa

Hacía tiempo que venía elaborando esta entrada para el blog pero que, por alguna u otra causa, no había podido terminar. Nuevas cosas ocurrieron en el ínter que bien ameritarían otra entrada, pero he decidido colocarlas aquí por estar de alguna forma relacionadas.

Recién se supo de un fraude a Pemex1 (ya ven que siempre se bailan a Pemex), en el que Banamex salió embarrado (aunque parece que al final es a Banamex al que “bailaron”). A más de uno le ha interesado la nota, en particular a quienes esperamos aún que este banco cumpla con el pago del PTU del 2001 y quienes  además sufrimos con toda la paranoia de Citi que obligaba al banco a llevar procesos tediosos y burocráticos (muchas veces inútiles o duplicados), desechando, prohibiendo y proscribiendo muchas buenas cosas sólo porque había un cierto riesgo asociado a ellas. Así que, o alguien por allá no hizo su trabajo respetando el Compliance y el Know Your Customer, o simplemente ocurrió lo que tenía que ocurrir: demostrando que no importa cuanto control pongas, tratándose de un fraude,  si alguien así lo quiere y busca, lo van a hacer.

El respecto de esta nota, alguien recientemente me preguntaba si debido a este fraude podría el banco echar mano de un pretexto más para hacerse rosca aún más con el dichoso PTU del 2001. La verdad es que el banco pierde más dinero en gastos inútiles y tonterías que en estos fraudes y, aunque suene cuantioso, la cantidad representa apenas el 2% de su capital2.

Hacía tiempo leía una nota en otra columna del Excelsior sobre defraudaciones que pueden ocurrir en la empresa3. Mientras que la nota se refiere a cuestiones de malversación de fondos o activos, como el caso con el que inicié esta entrada, creo que también habría que inlcuir en este rubro el tema del fraude tecnológico.

No sé si ya haya algo estudiado sobre el tema, es posible que sí, no lo dudaría pero creo que es algo que está aún poco trabajado y puede ser algo interesante para ahondar en él. Tanto por los abogados y auditores como por los desarrolladores de software.

En términos de ingeniería de software, análisis y diseño de sistemas y programación, el tema del fraude tecnológico debiera ser una ciencia exacta pero tratándose de una actividad en la que hay una interacción humana todo siempre es nebuloso. ¿Cuándo hablar de fraude? ¿Cuándo sólo de mala calidad?

Por supuesto que un fraude es propiciado por quién lo realiza y sus intenciones detrás, y seguramente la mayoría opinará que siempre hay una malicia deliberada. Pero, ¿qué hay de la “mala calidad”? ¿Aquí sólo hay buenas intenciones que no se concretan por la falta de conocimiento, pericia técnica o tiempo? ¿No hay ninguna malicia detrás? En mi experiencia no es así. Puedo contar historias de terror y ridículas de cómo he visto a desarrolladores que han tratado de dar (y me incluyo como víctima) “gato por liebre” a su cliente en un desarrollo de software comercial.

Creo que todos quienes nos desenvolvemos (o lo hicimos) en el campo del desarrollo de software comercial, nos ha tocado tratar con software desarrollado por alguien más y que bajo nuestro escrutinio nos parece equivocado y nos llegamos a preguntar cómo es posible que eso haya podido ser adquirido. Por supuesto que, siempre que hay una opinión o apreciación personal o profesional de por medio; siempre habrá desacuerdos. Lo que para uno podrá haber parecido bien en un instante determinado, para otro podrá parecer equivocado en otro momento. Es necesario tener presente el contexto en el que un producto de software se diseña y se establecen sus objetivos de funcionamiento y funcionalidad para que cuando se reciba pueda ser evaluado y así calificado como bueno o malo, cumple o no cumple con lo esperado. Cuando el dictamen es negativo y las omisiones y errores están dentro del alcance de conocimiento, habilidades y experiencia de quién lo elabora entonces podemos hablar de una mala calidad de desarrollo. Cuando el desarrollador está consciente de las omisiones y sólo espera que éstas no sean vistas (sin importar la razón por la cual las cometió: flojera, cumplir con tiempos de entrega, desidia, negligencia, etcétera) podemos pasar de la mala calidad al fraude.

Y hay que gritarlo

Referencias

  1. Nayeli González e Isabel González, “PGR embarga a Oceanografía“, Excelsior, primera plana, México, D.F., 2014.03.01, URL: http://www.excelsior.com.mx/periodico/flip-nacional/01-03-2014/portada.pdf.
  2. Claudia Castro, “Oceanografía tira utilidades de Banamex“, Excelsior, sección Nacional, págs. 1 y 6, México, D.F., 2014.03.04, URL: http://www.excelsior.com.mx/periodico/flip-nacional/04-03-2014/portada.pdf.
  3. Luis ALberto Cámara Puerto, “El Fraude en la Empresa“, Excelsior, sección Dinero, página 12, México, D.F., 2011.08.08. URL: http://www.excelsior.com.mx/periodico/flip-dinero/08-08-2011/portada.pdf.
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2 comentarios en “El fraude en la empresa

    1. La verdad, la verdad, yo creo que nadie sabe ya la verdad de esto, ya nadie tiene la certeza de que si lo que ha pagado extemporanea y complementariamente el banco cubre cualquier omisión o deuda que el banco tuviera con sus empleadosy exampleados. Algunos de estos pagos han sido ajustes de ajustes.

      Por el momento, el principal misterio es sobre el PTU del 2001. Hay rumores que dicen que el banco debió pagarlo pero que se amparó, hay quien dice que el banco no pagará nada por haberse convertido en otra empresa, hay quien dice que va a pagar pqeo que es tanto que le da vueltas y vueltas al asunto para no hacerlo (o juntar el dinero).

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