De cultura e infraestructura vial (24)

Símbolo ciclistaYa he recibido algunos reclamos por hacer esto más largo de lo que había dicho (dicen). Pero bien, creo que es justo entrar ya en el meollo del asunto como respeto a los lectores asiduos e interesados en el tema.

Antes, recordemos que he abogado por una visión integral de las cuestiones de vialidad. Todos, peatones, ciclistas y conductores son elementos del sistema. Todos son parte del problema y todos son parte de la solución.

Abordemos entonces el problema de los ciclistas. Empecemos por su participación en el sistema vial.

A todo conductor de un vehículo automotor se le pide certificar es apto para conducir tal vehículo en calles, carreteras o donde deba hacerlo. Trámite en el que al final se le otorga la respectiva licencia. ¿Por qué esto? Porque la autoridad debe garantizar la seguridad de todos usuario de las vías de comunicación como el conductor mismo debe asegurar que no causará un problema por descuido o ignorancia en la operación del vehículo como en su participación del sistema vial. La mayoría de la gente ve a los reglamentos como algo restrictivo. Parece que nadie los percibe como algo preventivo, como un conjunto de reglas que reduce las posibilidades de accidente y brinda a todos iguales derechos de participación. Vuelvo a preguntar, ¿por qué debería ser diferente con los ciclistas? No debería serlo, igual un ciclista puede causar accidentes, un riesgo menor al de un vehículo pero al final, con posibilidades de ser inclusive mortales, para el ciclista o para los terceros involucrados.

Creo yo que el problema inicia con la percepción de la bicicleta como un vehículo recreativo, como un juguete. Ciertamente nadie exigiría la necesidad de contar con una licencia para hacer uso de una bicicleta a los niños, como tampoco un adulto que la emplea para pasear en un parque o campo. Los primeros no interactúan con el sistema vehicular (no deberían y es lo que uno espera que pase); los segundos igual (y también es lo que uno espera que pase). Pero, ¿qué pasa  cuando lo hace? De los niños no podemos esperar el mismo comportamiento que el de un adulto, así que el adulto debe velar por la seguridad del niño, aún cuando el niño hiciera algo que va contra todo sentido común. En el caso de un adulto la cosa es distinta. ¿Debemos cuidarlo como a un niño? ¿Les parece correcto? La mayoría piensa que no.

Las bicicletas con uso comercial (reparto y transporte) se les otorga una placa (ignoro si al dueño se le dé una licencia en estos casos) pero la placa otorga al vehículo una identidad, obligaciones y derechos de circulación como a cualquier otro vehículo que hará uso de las vialidades. Y así debiera ser igual con el conductor.

El otorgamiento de una licencia para todo aquel ciclista que pretenda hacer uso de las mismas vías de circulación por donde circulen vehículos automotores y peatones) es para garantizar la capacidad del ciclista para poder interactuar en la dinámica vial de dicha concentración urbana. Si bien el tránsito en un pueblo puede ser de naturaleza muy diferente al de una gran ciudad, en ambas localidades uno puede ser atropellado e igual morir. No hay diferencia, sólo cambian las probabilidades de ello. En este mismo sentido, uno entiende que al conductor de un vehículo automotor se le exige contar con una licencia de manejo, sin importar que conduzca en una ciudad, pueblo o ranchería. La licencia es, de alguna forma, el comprobante de que el conductor entiende la idea de conducción de un vehículo, algo de su funcionamiento (lo suficiente para no provocar un accidente por su desconocimiento),  riesgos y responsabilidades asociadas, su capacidad de lectura y entendimiento de los señalamientos viales (así como de cualquier otro elemento de control), y comprensión del propósito que persigue la reglamentación para integrarse y convivir adecuadamente en la dinámica de tránsito de su localidad (tanto para no exponer a alguien a un accidente, así mismo y no abusar de los derechos de los demás).

El que a un ciclista no le le pida una licencia es un mensaje de inmunidad e impunidad. Inmunidad para respetar y someterse a la reglamentación elaborada para que todos gocen de la misma seguridad, oportunidades y respeto en la dinámica vial, e impunidad para hacer lo que éste crea puede hacer al circular por calles y avenidas, creyendo que por ser un vehículo alternativo y ecológico lo protege de toda obligación y responsabilidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s