De cultura e infraestructura vial (56)

GreenEscribía en el post previo que no he visto nada sobre la concientización vial. Coincidentemente, la semana pasada veía en uno de los canales de TV Once, Once Niños, porque le gusta a mis hijos un comercial al respecto. Un buen comercial de hecho, que resalta lo que he venido diciendo: el peatón debe ser consciente de que no puede cometer tonterías sólo porque se le privilegia el paso

RedAntes que nada creo que el reglamento1 debería iniciar con una convención sobre lo que debemos entender como “peatón”, “ciclista”, “persona con discapacidad”, “persona con capacidad limitada”, “usuario”, “conductor”, “vehículo”, etcétera, etcétera, etcétera. Lo damos por hecho y entendido pero, ¿que es un peatón? Nos limitamos a lo que entendemos como ser humano que se desplaza a pié o lo extendemos a algún animal, dispositivo autónomo, una persona con muletas. Sí, algunos dirán que un animal no tiene figura jurídica pero ahí tienen toda la reglamentación que se ha girado a su alrededor. Yo diría que atropellar a un perro deliberadamente casi califica como arrollar a un ser humano deliberadamente; quizás no te achaquen un homicidio y las penas no sea tan severas pero igual y puedes ir a dar al “tambo”. Otros dirán que un robot, no deja de ser una máquina y por tanto no puede ser considerado humano. De acuerdo, pero no discuto aquí los derechos de un robot con pies o ruedas sino que éste debe observar un cierto comportamiento si se le dará salida a la calle. Otros dirán que una persona con muletas no deja de ser peatón y estoy de acuerdo pero muchos artículos hablan de personas con discapacidad o movilidad limitada y no se refieren a un peatón explícitamente y otros hacen lo inverso pareciendo que hay una determinada exclusión y generando ambigüedad y si hay ambigüedad hay un vacío legal. Así de simple. Espero entiendan mi punto. En fin como sea, desde el principio estamos mal. Como es de esperarse es obra de una mente legal y administrativa.

El reglamento si incluye algunas definiciones pero éstas están hasta el artículo 4. Después de que se presentaron tres artículo ya normando o estableciendo jurisprudencia sobre algunas cosas. A pesar de que parece extensiva la definición de conceptos, la considero incompleta y ambigua en muchos caso. Describo algunos puntos aquí pero dejo al lector revise lo que he venido escribiendo al respeto y lo compare contra lo que en el reglamento se señala1.

De lo importante:
  • La definición de “ciclista” indica que un menor de doce años en un vehículo no motorizado sera considerado un peatón. El artículo 1 señala que el objeto del reglamento es regular peatones. Ya veremos que señalan las infracciones cuando llegue a esa sección pero creo que, al cometer una falta, todo peatón debe ser sancionado y no sólo verbalmente.
De lo ambiguo:
  • La definición de “substancia peligrosa” deberían incluir a aquellas que por su uso puedan poner en riesgo la vida de bienes y personas, drogas y bebidas, por ejemplo; medicamentos también. Así como está expresado parece se refiere a explosivos o substancias químicas.
  • La definición de “vehículo no motorizado”o debiera señalar que la velocidad máxima que el vehículo pueda desarrollar debe estar señalado por un tacómetro, y así, por ley que toda bicicleta deportiva, parta uso comercial o asistida por motos debe incluir un tacómetro.
De lo que está ausente:

Yo diría que los siguiente debe ser definido y no lo está:

  • Desatender: ¿Realmente como debe entenderse en concepto de “desatender” (aunque en el documento sólo se menciona dos veces, en el artículo 13) la palabra y concepto por el cual se es objeto de una infracción. Supongo que la mayoría dirá que es simplemente no poner atención, pero por cuánto tiempo, ¿un segundo? ¿Dos? ¿Tres minutos? ¿Hasta donde sería (o rayaría la “desatención”) en ignorar aquello por lo que uno será sancionado? Podrá verse que es difícil definirlo y así poder ser usado pero es seguro que el primer “poli” que a uno lo pare diga que “de desatendió” aquello por lo que uno será infraccionado. La mayoría, para no perder tiempo, aceptará el cargo pero en la realidad, demostrarlo puede ser igual de complicado. Al final, todo esto podría evitarse si se definiera que toda omisión de obediencia o seguimiento de las indicaciones de un agente de tránsito, señalización o similar debe ser considerado como “desatender”.

Por mencionar algunos. Grosso modo, mi percepción personal, es que la mayoría presenta elementos que deben y requieren una mejor explicación para no dar lugar a ambigüedades e interpretaciones.

Referencias

  1. Reglamento de Tránsito del Distrito Federal“, Gobierno de la Ciudad de México, sitio web de la Consejería Jurídica y de Servicios Legales, Gobierno del la Ciudad de México, Distrito Federal, México. Publicado: 2015.08.17; consultado: 2015.12.04. URL: http://www.consejeria.df.gob.mx/portal_old/uploads/gacetas/0dfe0f2c2728da104e72f26974d2ad23.pdf y https://eravila.files.wordpress.com/2015/12/rtdf2015.pdf.

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