De piratería y aquello que no lo es

Thinking...Hacía tiempo que leí una nota en el Excelsior1 en que daban el nombre de 20 albumes de música británica. El autor del artículo declara que “no compra discos o películas piratas pero reconoce no ser un santo y aceptar cualquier regalo de amigos en una USB.”1 Hay algo importante en esa afirmación. Cualquiera sabe que recibir una copia de material comercial, artístico o de investigación, registrado (o al menos publicado) presupone la violación a una ley y es un delito. Por supuesto hasta dónde esto es “un delito” y hasta dónde debe ser válido es tema de discusión. Un tema de discusión muy viejo y amplio al que no pienso meterme. Sólo quiero recalcar que, al mismo tiempo que sabemos que se trata de un delito,  también sabemos que es necesario dar a conocer algo por fuera de los canales autorizados. Lo saben los legisladores, lo saben los  empresarios, lo saben los consumidores. Claro que el criterio básico para determinar si se trata o no de un delito es cuando alguien explota la obra de otro para su beneficio (es decir, que comercia con éste y no comparte ganancias con quienes deben tenerlas, se las quita o las reduce). Sin embargo, el término “beneficio” no siempre se reduce a cuestiones monetarias y es donde empiezan los debates.

blockbuster-logoEl tema lo traje a colación porque recientemente una sucursal de Blockbuster, transformada a B.Store, cerca de casa, ha cerrado sus puertas. Ciertamente en USA esta cadena ya había dicho adiós desde hace mucho tiempo y resultó sorprendente que haya durado tanto tiempo más en México, con el comercio informal y la piratería que abierta y desvergonzadamente es expuesta en las calles de la Ciudad de México. También lo traje a colación porque en el momento en que se daba esto impartía el curso de “ingeniería Inversa ” en la UNITEC para el programa de Maestría en Migración de Sistemas, curso en el que se revisa cómo buscar develar secretos que ayuden a entender cómo es que algo funciona (en este caso orientado al software).

ConEuroscimiento e innovación van de la mano. ¿Cómo puede uno buscar crear algo nuevo si no se conoce lo que hasta el momento se ha hecho? Hay una fina brecha aquí y creo que cualquier entiende el dilema entre esto y la protección a la que cualquiera tiene derecho sobre la explotación de una obra, servicio o producto. En gran medida es para esto que están las patentes pero, ninguna patente ni ningún criterio legal protege a un creador de la innovación. Realmente lo que todo creador teme es la aparición de algo mejor que impida explotar su creación el tiempo suficiente, no sólo para recuperar una inversión de capital, tiempo, esfuerzo y recursos empleados en su desarrollo sino para obtener ganancias de ello.

Curiosamente, el campo de la ciencia está también amarrado a estos delirios comerciales. Modelos de negocio creados al rededor de servicios de publicación y editoriales han propiciado que muchas de las publicaciones con conocimiento de vanguardia esté restringido a un pago. A esta dinámica se han sumado las universidades, ya que a los académicos (y estudiantes que buscan un grado) se les exige una cierta “producción” que sólo es avalada con la publicación de material en, valga la redundancia, estas publicaciones. Organismos gubernamentales dedicados a la educación y fomento científico también lo impulsan. Solamente los trabajos aceptados en ciertas publicaciones que cuentan con un “ranking” (o status de estar incluidas en ciertas listas), son tomadas para efectos de medición. Hasta cierto punto tiene sentido, ya que idealmente se favorece la imparcialidad en estos procesos de evaluación pero se transforma en un arma de dos filos al estar asociado a un proceso que busca obtener ganancias. Lo ideal sería que esto fuera algo de dominio público, como debe ser la ciencia.

Escudo del IPNMuchas universidades, públicas y privadas, invierten anualmente mucho dinero en poder proporcionar a sus estudiantes, especialmente los de posgrado, acceso a publicaciones de primer nivel. Desafortunadamente todas ellas no hacen ninguna publicidad al respecto. ¿Le temerán a la piratería? Por ejemplo, el IPN ha adquirido derechos de acceso a editoriales como Springer y el IEEE. Desde cualquier dispositivo que sea capaz de conectarse a una red del instituto y accediendo desde alguno de los portales o páginas de las escuelas, bibliotecas o centros de investigación es posible acceder a estos (y muchos otros) depósitos desde los que se pueden descargar artículos, revistar e, inclusive, libros completos. Pero muchos de sus estudiantes lo ignoran. Muchos de ellos terminan “googleando“, pidiendo ayuda en algún foro o red social, accediendo a algún sitio activista como SciHub, algún sitio abiertamente dedicado a la piratería  o torrents. Con los riesgos de seguridad o legales que algunas de éstas acciones pudieran implicar. Mi opinión es que las escuelas deberían publicitar más abiertamente los recursos que, mediante el erario o las colegiaturas adquieren, incitando incluso a que lo que estos se compartan mientras se trate de fines académicos. Sí, imagino que no faltará alguien que diga que las editoriales pondrán el “grito en el cielo” pero creo más que esto les redituará más lectores e interés por obras impresas.

Así, similarmente a como uno debe conocer de obras literarias, plásticas y musicales para cultivarse y enriquecerse como ser humano, uno debe saber de ciencia para dejar de lado supersticiones y creencias (religiosas incluso) que sólo nos mantienen en  criterios medievales en una época en la que debemos actuar con la cabeza y no con las entrañas (incluido el corazón). Así como el autor de ese artículo en el diario dice que acepta poder conocer lo que un amigo le dé por vías electrónicas para su entretenimiento, igual habría que hacerlo para fines culturales y educativos.

 

Referencias

  1. Joselo, “Great British Albums“, Excelsior,  sección Función, columna “Crocknicas Marcianas“, pág. 13, México, D.F., URL: http://www.excelsior.com.mx/periodico/flip-funcion/25-01-2013/portada.pdf.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s