De cultura e infraestructura vial (101)

Bien, aunque sigo en el terreno tecnológico, me muevo un poco de tema. Todavía tengo cosas que desahogar sobre los vehículos y la conducción autónoma pero no tengo el material completo. Mientras lo recolecto, aprovecho el tiempo para pasar a otros que he tenido atorados desde hace tiempo.Green

Para cuando este post se publique ya habrán pasado algunas semanas. La noche previa al día en que inicio su redacción, vi en la TV, a través de uno de los canales de la red Discovery Channel, un documental sobre tecnologías alternativas a los combustibles fósiles. Autos híbridos, autos eléctricos y autos que funcionan con biodiesel fueron el tema del programa. Citaron al caso del Brasil, con un 50% de adopción del etanol.

Tempus fugitAquí es cuando uno se pregunta el porqué en México no se ha impulsado el uso de otros combustibles (bueno, por supuesto que en la respuesta figura Pemex). Señalaban en el programa que estos combustibles generan menos contaminantes. Si bien es cierto que lo ideal debería ser la adopción de vehículos eléctricos, eso va a tardar mucho más tiempo.

Para casos como el de la Ciudad de México, donde el problema de las contingencias ambientales ha regresado, sólo vemos y sabemos de prohibiciones del gobierno a través del endurecimiento de su “Hoy No Circula”. Sabemos también que en el discurso político de las autoridades está el tema de los autos eléctricos pero no hay nada al respecto de otros combustibles.

¿Ceguera (administrativa, política o tecnológica)? ¿Incompetencia? ¿Limitación de funciones? Sabemos que el tema del petróleo es y será en México un tema complicado. Ciertamente Pemex es un monopolio que se escuda tras el conocido “el petróleo es de todos los mexicanos” pero creo que una cosa es decir que la explotación de los recursos de hidrocarburos es facultad exclusiva del estado y otra es limitar, restringir o disuadir la producción de otros combustibles para proteger el precio y negocio de los hidrocarburos.

En el programa, también se habló de los autos impulsados por hidrógeno, señalando que el 80-90% del tiempo éste estará estacionado y su celda catalítica estará generando electricidad, uno podría hacer uso de este fenómeno para contribuir con la electricidad de la casa, lo que también puede ser la oficina. Aquí es donde entra otra polémica. Constitucionalmente hablando, la generación y comercialización de la energía eléctrica es facultan exclusiva del estado. Pero, ¿se imaginan? Cientos, miles de autos detenidos en empresas, calles y estacionamientos comerciales generando y botando electricidad porque el estado no permite la competencia en el tema.

Imaginen el lado positivo. Vas a un centro comercial, te estacionas, enchufas tu auto y la electricidad que generes y contribuya a la del centro comercial te sirve para pagar tu estacionamiento y abonar algo a algún monedero electrónico, tu cuenta doméstica o algo más. Llegando a la oficina, lo mismo, incluso contribuir con los gastos de luz de tu empleador lo que se reflejaría en tu cheque de nómina o en un futuro PTU. Muchas cosas deben cambiar.

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