Del vandalismo urbano

Hace tiempo se supo del desvalijamiento (robo) de elementos de un mural colocado en un paso peatonal1. Nada raro en esta ciudad. Adornos, esculturas (de éstas, pocas realmente por su tamaño y peso, pero no improbable), placas, enrejados, alcantarillas y todo aquello de bronce, cobre y otros metales son robados para ser vendidos por su metal. Desafortunadamente dudo que, aunque haya detenidos, se logre recuperar algo de lo substraído.

¿Por qué pasa esto? Ciertamente causas no hay una sola. Es la suma de muchas cosas la que lo provoca pero creo que si es importante señalar que, al menos, como punto de partida está la nula actuación de la policía.

Muchos dirán que la policía no puede estar en todas partes, otros que hay cosas más importantes para ésta que estar cuidando arte urbano, y muchos otros dirán otras justificaciones. Ciertamente, es difícil que la policía se dedique a cuidar exclusivamente este tipo de objetos cuando hay más riesgos y peligros para los habitantes de la CDMX. Pero, también es cierto que de todas esas justificaciones ninguna es lo particularmente significativa en el desempeño policiaco para decir que por ella no estaban cuidando estos objetos.

Además, estos objetos no son ligeros ni fáciles de transportar. Tratándose de arte urbano se requiere en muchos casos hasta desviar el tránsito para poder trabajar. Esto sólo señala que el número de elementos policiacos por la noche disminuye. Los elementos de tránsito son más notorios. Policías vigilando cruceros y guiando al tránsito ya no hay después de cierta hora y me atrevo a decir que lo mismo ocurre con otros. Esas patrullas que vemos durante el día, paseando a policías gordos en su interior, en gran número, son menos frecuentes por la noche, cuando sabemos que es la hora en la que la ciudad se vuelve más peligrosa.

Sí, se justifica que los agentes de tránsito trabajen sólo mientras haya luz de día, pero ¿no debería incrementarse el número de patrullas y de elementos a pie por la noche? Estoy seguro que si eso fuera, el vandalismo urbano disminuiría.

Además (y no se si lo haya) debería haber un inventario o censo de objetos que deben ser custodiados con frecuencia. Por ejemplo, si hay esculturas que por su valor en metal sean objeto de un saqueo y dicho saqueo pudiera tomar al menos 15 minutos, los rondines a su alrededor deberían tener una frecuencia no mayor a ese tiempo. Suena lógico, ¿no?

Referencias

  1. Francisco Pazos, “Las tortugas del túnel Tlaxcoaque volaron“, Excelsior, sección Comunidad, página 6. Ciudad de México, 2012.09.30. URL: http://excelsior.com.mx/periodico/flip-comunidad/30-09-2012/portada.pdf.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s