Crónicas Marcianas

2015 fue el año en que se cumplió el 60 aniversario de la publicación de “Crónicas Marcianas” (The Martian Chronicles) de Ray Bradbury por parte de la editorial Minotauro1. Este fue el primer libro que leí por gusto e interés personal, sin ser una tarea escolar o porque alguien me lo pidiera. Mi papá lo trajo a casa y me causó curiosidad el título. Yo estaba en la secundaria. El libro que él trajo tenía la misma portada que la imagen inferior, sólo que el libro era más pequeño en tamaño (de un dieciseisavo u octavo menor) y más “gordito” (me encantaba ese libro por el olor a libro viejo que despedía; desafortunadamente mi papá lo prestó y ya no regresó; años después yo lo compraría nuevamente; aunque de un formato algo mayor– como de un octavo mayor –y sin su olor).

Portada

Fue a partir del segundo relato de esta obra que me enamoré del libro y del género (el primer párrafo de este segundo relato, por cierto, lo recordaba haber leído en uno de mis libros de texto de la SEP, el de lectura de 3ro o 4to grado, le habían puesto de título “Un día en Marte”; fue entonces que me dí cuenta que los libros de la SEP no eran meramente libros cualquiera, había un gran esfuerzo detrás de ellos). A ver si alguien más se acuerda. Este es el pasaje:

Tenían en el planeta Marte, a orillas de un mar seco, una casa de columnas de cristal, y todas las mañanas se podía ver a la señora K mientras comía la fruta dorada que brotaba de las paredes de cristal, o mientras limpiaba la casa con puñados de un polvo magnético que recogía la suciedad y luego se dispersaba en el viento cálido. A la tarde, cuando el mar fósil yacía inmóvil y tibio, y las viñas se erguían tiesamente en los patios, y en el distante y recogido pueblito marciano nadie salía a la calle, se podía ver al señor K en su cuarto, que leía un libro de metal con jeroglíficos en relieve, sobre los que pasaba suavemente la mano como quien toca el arpa. Y del libro, al contacto de los dedos, surgía un canto, una voz antigua y suave que hablaba del tiempo en que el mar bañaba las costas con vapores rojos y los hombres lanzaban al combate nubes de insectos metálicos y arañas eléctricas.

Este pasaje venía acompañado de un bobo dibujo de una extraña criatura humanoide de ojos desiguales y orejas en forma de cono o trompeta, recargado en su espalda sobre una silla y sus manos sobre una especie de tablilla o pergamino.

Sin embargo, la prosa de Bradbury, adornando cada idea con miles de adjetivos, da más una idea de ésto:

Ylla. Febrero de 1999

Este libro lo leería varias veces. Nunca me cansó pero la última vez que lo leí fue hace más de 30 años. Recuerdo que una de las cosas que me gustaba del relato (aunque para mi ya eran conocidas otras formas de naves espaciales pero seguramente para Bradbury era lo más natural) eran las referencias a los cohetes. Grandes, brillando a la luz del sol.

La tercera expedición. Abril 2000

Por supuesto, la sombrías narraciones que Borges alabó2, aún sin los adjetivos propios de un género de terror, transmiten ese pesar por la suerte de los marcianos…

Aunque siga brillando la luna. Junio 2001

… cuando su mundo se ve invadido …

Las langostas. Febrero 2002

… y la raza humana lleva a Marte …Fuera de temporada. Noviembre 2005

… aquello de lo que sabemos y no queremos admitir, es parte también de lo que define a un ser humano.Fuera de temporada. Noviembre 2005

Al final, no sólo la humanidad se aniquila a sí misma sino también arrasa con la civilización marciana.

Los pueblos silenciosos. Diciembre 2005

Hace alrededor de un año, Jadzia estaba haciendo su tarea de inglés. Debía escuchar un relato siguiendo el texto escrito y responder algunas preguntas. El sonido de la grabación salía del iPad cuando yo pasaba a su lado y escuché: “At ten o’clock the house began to die.” De inmediato supe que se trataba del relato “Vendrán lluvias suaves” y muchos recuerdos vinieron a mi mente.

Vendrán lluvias suaves. Agosto 2026

Uno de los temas del bimestre escolar que empieza para Jadzia es sobre relatos de ciencia ficción. Aprovechando las vacaciones decembrinas busqué mi viejo libro de “Crónicas Marcianas” y he tratado de compartir con ella ese interés que este libro me despertó pero, no, creo que no.

Referencias

  1. Carlos Felice, “Hace 60 años Crónicas marcianas y Minotauro mostraron el futuro“, blog. Publicado: 2015.08.27; visitado: 2017.01.04. URL: http://carlosfelice.com.ar/blog/2015/08/hace-60-anos-cronicas-marcianas-y-minotauro-mostraron-el-futuro/.
  2. El prólogo escrito a mano por Borges para ‘Crónicas marcianas’, a subasta en Londres por casi 28.000 euros“, TeInteresa.es, web. Publicado: 2015.11.08; consultado: 2017.01.04. URL: http://www.teinteresa.es/libros/Borges-Cronicas-marcianas-subasta-Londres_0_1463853929.html.
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