Apps

Ayer escribí algo en lo que tuve que usar el término “app” para referirme a las aplicaciones que se descargar en los teléfonos inteligentes. También, el día en que escribí el citado post, dediqué algo  de tiempo a revisar un trabajo de tesis en el que se habla de “aplicaciones de software” y a las que se les refiere brevemente como aplicaciones, aunque en este caso es para referirse a programas en computadores de mayor tamaño.

Cuando me inicié en el campo de la informática, era común referirse a programas y utilerías, que junto con el sistema operativo conformaba todo el universo del software disponible. Apenas en ese tiempo empezaba a hablarse de “sistemas de información“, lo inmediato anterior en términos de complejidad a un sistema operativo. Era lo que se concebía de mayor complejidad que los programadores podían hacer más allá de simples programas.

Con la llegada de los computadores personales, otro término apareció: los paquetes. Sistemas de información de un propósito específico y generalmente concebidos para PC. Con el paso del tiempo el término llegó a usarse en forma despectiva, insinuando que alguien dedicado a usar o administrar paquetería de cómputo era un mero usuario/operador de PC con ínfulas de grandeza informática.

Tras varios años de abundar diversos paquetes, muchos de los cuales convergieron en ser agrupados y vendidos bajo un estandarte, aparecieron las suites, un mega paquete o colección de varios paquetes vendidos como un sólo producto (el mejor y más perdurable ejemplo es el Microsoft Office).

Otro término que podría agregar a este recuento, aunque sin precisar su fecha aparición, es el de “aplicativo“. Una extraña forma para referirse a algo que generalmente está formado por más de un programa, tampoco un paquete ni una suite. Un producto que puede llamarse un “sistema de información” pero que parece se aplica más cuando hablamos de algo que se instala en forma utilitaria pero sin ser considerado algo opcional. Es un sistema de información de carácter no prioritario o secundario a las actividades u operaciones diarias de una organización. Mi definición.

También está el término “plataforma“, que ha permeado hasta los usuarios finales. Según yo, llegué a escribir (aun que no lo encuentro si es que lo hice) de como en la escuela de mis niños, alguien del personal de la escuela, al respecto de no poder imprimir las constancias o boletas y por lo que hace uno o dos años fue todo un escándalo  con la SEP, me decía “…es que como hoy todo es por plataforma…” Al final no es otra forma de referirse a un sistema de información.

A todo esto, ahora hay que agregar un nuevo término: app. Curiosamente, mientras que el término ya ha sido “aceptado” existen implicaciones y connotaciones interesantes sobre lo que el término ampara en cuestión computacional e informática1.

Referencias

  1. Ian Bogost, “What is an app?“, blog. Published: 2011.01.12, visited: 2017.04.29. URL: http://bogost.com/blog/what_is_an_app/.
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