De la búsqueda de empleo y CVs (26)

Esta es la última entrada (espero por un buen tiempo) de esta serie de posts. A inicios de diciembre pasado inicié un nuevo empleo. Por el momento es en forma remota y la etiqueta del puesto es “Machine Learning Engineer“. Cuando apliqué por este puesto, en la bolsa de trabajo Indeed, estaba anunciado como “Ingeniero en Inteligencia Artificial”, y la localidad de la compañía indicaba Puebla. Inicialmente lo consideré poco viable (por la localidad), pero creo que apliqué inicialmente movido por la curiosidad y por tratar de aprender más sobre lo que piden para este tipo de puestos. Eso fue, creo, en octubre.

A mediados de noviembre fui contactado, entrevistado (y de hecho en la primera entrevista busqué descartarme, pues tras la explicación de lo que la empresa buscaba y hacía— desenvolviéndose en el ramo de la investigación médica enfocada a métodos de pronóstico de cáncer de mama—, señalaba que mi experiencia— aunque datos son datos, al final — en el terreno del machine learning estaba enfocada a la lingüística computacional, y quizás un candidato idóneo debería ser alguien con un background médico y experiencia en reconocimiento de imágenes o visión computarizada) y puesto a prueba con un pequeño proyecto de machine learning. El proyecto duró una semana, una semana en la que, a diferencia de semanas previas, pareció que el universo se esforzaba en distraerme con diversos problemas. Al final presenté lo que pude hacer. Una semana después de la entrega de lo realizado me notificaban haber sido aceptado y una oferta de empleo fue presentada.

Un puesto en una start up, y como tal, existe una cierta incertidumbre en el mediano plazo. El corto plazo implica una relocalización a la entidad de la compañía. Así que hay una aventura en puerta.

Mi búsqueda de empleo ha sido, en tiempo, como esperaba (en mis peores escenarios). Pensé podría ser más optimista pero ha pasado tiempo, mucho tiempo desde que me incorporé a la dinámica profesional  en una época en la que las cosas se daba y hacían de otra forma. Así que, en cuanto a la forma, no ha sido como preví y me ha mostrado que pese a muchas cosas, el entorno profesional en México no deja de ser lo que ha sido por mucho tiempo: subvalorado. Esto no quiere decir que no valga la pena prepararse o hacer carrera en una compañía. Lo que trato de decir es que con más razón uno debe prepararse académica y profesionalmente (capacitarse) de forma continua. El empleo ya no es algo seguro (el mercado y las disciplinas de la informática, computación e ingeniería de software cambian y crecen muy rápido en la actualidad y amenazan por hacerlo aún más en el futuro inmediato) y uno debe poder tener herramientas y conocimientos suficientes para moverse rápidamente a otro empleo con giro diferente a lo que uno hace.

Similarmente, el “hacer carrera” es cosa del pasado, por lo que hoy veo, es mejor invertir en uno mismo. La triste realidad es que uno puede perder su trabajo en cualquier momento y la compensación o liquidación que uno pueda recibir es una miseria al ver en retrospectiva lo que uno pudo haber puesto de su parte para con su empleador (y eso sin considerar si el empleador no le hace a uno una transa al momento de la separación). Siendo objetivos, considérese que por el trabajo que uno hace uno recibe un salario, hasta ahí la empresa está cumpliendo con uno. Lo que uno decida dar adicionalmente por la empresa es algo que puede o no estar valorado y la empresa no está obligado a ello.  Idealmente, nadie debe ser visto como indispensable en unan organización y uno debe considerarse como un mero recurso. Los tiempo de pensar en jubilaciones y el disfrutar de los productos del trabajo cada vez se diluyen más y mas.

Este ha sido un tiempo y proceso de mucho aprendizaje, como espero haya podido transmitirlo en esta serie de entradas en el blog. Empiezo a dejar una vida doméstica1. Un periodo que me dio un enorme aprendizaje, tiempo de ver a mis hijos crecer y estar ahí con ellos, momentos de muchos retos y frustraciones que, quizás, me impidieron hacer las cosas como quería y lograr metas que muchos considerarían un objetivo en la vida, pero que para mi son sólo subproductos o cosas materiales. Mis objetivos están más centrados en ciertos logros académicos y profesionales más que en cuestiones materiales. No los he alcanzado, pero no me he dado por vencido, voy por la revancha.

Referencias

  1. Karyna Soriano, “Se consideran amos de casa modernos; no mandilones“, Publimetro, página 4, México, D.F., 2012.09.19. URL: http://www.publimetro.com.mx/noticias/son-amos-de-casa-modernos-no-mandilones/mlis!PcU6criy3is06/

2 comentarios en “De la búsqueda de empleo y CVs (26)

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