Avisos sobre el reparto de utilidades

Ya he escrito en ocasiones previas sobre el PTU y la legislación a su alrededor. Especialmente sobre el hecho de que ésta no prevé casos como el de Banamex, por lo que si bien el banco se ampara diciendo que cumplió la legislación vigente, hay huecos que permiten que se hagan cosas éticamente cuestionables que apuntan a que no cumplan con el propósito de las directrices de la legislación mencionada.

No hace mucho llegue a ver un aviso del pago de PTU de otra empresa, que salió publicado (¿o deberé decir “perdido”?) en la página 7 de una de las secciones del  Excelsior (ver liga marcada palabras atrás) y me hizo recordar el asunto pues parecería que se buscaba que el aviso no se viera. La ley debería indicar que un anuncio de este tipo no debería pasar desapercibido. La idea es que sea notorio para que quien pudiera estarlo buscando lo encuentre, más cuando se publique fuera el periodo esperado. Dimensiones del aviso, tipo y tamaño de la tipografía deberían indicarse en la ley.

 

Sobre el PTU del 2001 (3)

Había decido ya no escribir de este tema pero aún hay muchas cosas que comentar de éste. Desde que decidí sacar de mi blog todo lo relacionado al PTU perdido de Banamex, para que todos aquellos interesados encontraran un espacio apropiado para ello, creando el sitio https://ptu2001.wordpress.com/, me había hecho a la idea de comentar sobre éste únicamente allá.

Si bien aún participo un poco como moderador y ayudo a administrar el sitio, decidí mantenerme al marguen del asunto, máxime que con mi ingreso al programa de doctorado del CIC ya no dispongo de mucho tiempo para andar moderando el sitio. Además, resultó desmotivador en lo que terminó el sitio en su primer época.

Sin embargo, hay decisiones y experiencias de índole personal que valen la pena comentar pero que difícilmente encajarían con lo que busca el sitio y el proyecto que finalmente “cuajó” detrás de éste. Así que nuevamente aquí estoy.

Una de esas decisiones fue haber decidido subirse a este proyecto. Creo que fue una buena decisión. De buena fuente puedo decir que Banamex ni tiene ni nunca tuvo contemplado pagar este PTU. Punto. Ese fue dinero que se embolsaron los dueños pero que podía haberse recuperado fácilmente en ese momento. Ahí sí que a todos sus trabajadores “nos vieron la cara.”

Dentro de las experiencias que este tiempo me ha dado está el saber que muchos de los pagos extemporáneos que se dieron fue porque Banamex sacó a mucha gente que sabía de estas tranzas e irregularidades. No fue porque haya salido todo esto de auditorías regulares. Fue de auditorías producto de demandas. Banamex no quería que le saliera otro caso como el PTU del 1999. Por lo que prefirió pagar y callar voces.

Fue por esto que decidí aceptar la oferta del equipo legal que se reunió para dar seguimiento del proyecto. Muchos dirán que fue cara, yo digo que fue abusiva. Realmente $1,000.00 fue poco como pago inicial. Por experiencia, puedo decir que hay abogados que cobran más y dan las mismas o menos garantías. Yo entiendo que para muchos (como también lo fue para mi en estos momentos) destinar $1,000.00 a esto puede ser complicado, pero considerando que no me fue mal en los PTU (cuando no se los transaba el banco) y sus respectivos ajustes, no me costó mucho decidirme.  Sin embargo, por lo que he leído, hay personas a las que les tocó cantidades menores a $1,000.00 en estos ajustes o en los repartos de utilidades. Cuesta un poco de trabajo creerlo considerado que Banamex se pavonea como una empresa en la que puede hacerse carrera y en la que uno debería esperar un buen sueldo para todos sus empleados. La realidad es que no es así. Por supuesto que para esas personas decidir no participar en la iniciativa legal a la que se llegó, no tenía ningún sentido. ¿Cómo invertir $1,000.00 si quizás fuera a recibir menos?

Por supuesto, el 40% de comisión que los abogados establecieron es considerable… o abusiva como mencioné en el párrafo previo pero, recordando el chiste ése del sujeto que cobró USD $10,000 por sólo apretar una tuerca, creo que no habría de otra. Sí, ya se que muchos dirán que conocen a otro abogado que cobra una menor comisión o que lo hará gratis por ser “el primo de un amigo” pero considerando que si esto se hace mal se puede quemar el asunto preferí irme por la segura. Como ya escribí, fuera de esta opción es dinero perdido así que recuperar un 60% de algo que no tengo en mejor a vivir con la falsa ilusión de obtener un 10% de nada.

Me sorprende un poco, ante toda la evidencia ya presentada por Banamex, la idea de muchas personas de que este pago “debe” y “está obligado” el banco a hacerlo. Tras revisar la ley vigente y considerar todos los vacíos que tiene, yo ya daba por perdido el asunto. La ley sólo contempla los casos en los que una adecuada mayoría proporcional de trabajadores se inconforme sobre la declaración de ganancias que el patrón pueda presentar y de donde se deriva el PTU o su incumplimiento. Pero, hay tiempos específicos para ellos y esos tiempos ya pasaron.

Afortunadamente varios eventos se dieron que abrieron la posibilidad de hacer un reclamo bajo el marco legal vigente. Creo que todo ello está bien explicado en el mencionado sitio web del proyecto. Ya no ahondaré más en el asunto.

Supongo que esto tardará algunos años. La ley en este país no es nada expedita.  Espero que por lo meno el pago se lleve a valor presente.

Y todos estamos de acuerdo

Escribió el Sr. Dario Celis el pasado lunes en su columna en Excelsior1: “la contabilidad de Banamex es un desastre”.  Una frase que creo a toda persona u organización cuyo negocio y profesión esté sustentado en la disciplina de la contabilidad debería dolerle. Como decirle “matasanos” a un médico o a un informático que no sabe programar y sólo genera “basura” aplicativa.

Estoy seguro que no seré el único en compartir esta percepción. Todos aquellos que laboramos (y los pobres que aún laboran) en Banamex estamos al tanto del desorden que esta empresa trae en el pago del reparto de utilidades (PTU) a sus trabajadores2,3, al punto que quedan serias dudas si ha pagado lo que debía o si se ha “transado” mucha lana a su costa, que me lleva al siguiente punto que quería comentar.

No dudo que la contabilidad de Banamex sea un desastre pero no deben dudar que Banamex no es una de esas “mejores empresas para trabajar” como ella misma se pinta. Desde que fue adquirida por Citigroup, ha ido poco a poco desechando y disminuyendo muchas de las prestaciones que sus empleados habían conquistado con el pasar de los años. El desorden del pago de PTU es una muestra de cómo “cuida” los intereses de sus empleados.

 

Referencias

  1. Dario Celis, “Banorte, Inbursa, Hernández-Harp, Grupo Salinas e Itaú quieren Banamex,” Excelsior, sección Dinero, página 3, columna “Tiempo de Negocios,” Ciudad de México,  D.F.; 2015.01.12. URL: http://www.excelsior.com.mx/periodico/flip-dinero/12-01-2015/portada.pdf.
  2. Declaración Abierta a la Opinión Pública,” Recuperando el PTU 2001 de Banamex, web, consultado: 2015.01.14. URL: https://ptu2001.wordpress.com/.
  3. Declaración Abierta a la Opinión Pública. Anexo 1,” Recuperando el PTU 2001 de Banamex, web, consultado: 2015.01.14. URL: https://ptu2001.files.wordpress.com/2013/10/cop-anexo-1.pdf.

El fraude en la empresa

Hacía tiempo que venía elaborando esta entrada para el blog pero que, por alguna u otra causa, no había podido terminar. Nuevas cosas ocurrieron en el ínter que bien ameritarían otra entrada, pero he decidido colocarlas aquí por estar de alguna forma relacionadas.

Recién se supo de un fraude a Pemex1 (ya ven que siempre se bailan a Pemex), en el que Banamex salió embarrado (aunque parece que al final es a Banamex al que “bailaron”). A más de uno le ha interesado la nota, en particular a quienes esperamos aún que este banco cumpla con el pago del PTU del 2001 y quienes  además sufrimos con toda la paranoia de Citi que obligaba al banco a llevar procesos tediosos y burocráticos (muchas veces inútiles o duplicados), desechando, prohibiendo y proscribiendo muchas buenas cosas sólo porque había un cierto riesgo asociado a ellas. Así que, o alguien por allá no hizo su trabajo respetando el Compliance y el Know Your Customer, o simplemente ocurrió lo que tenía que ocurrir: demostrando que no importa cuanto control pongas, tratándose de un fraude,  si alguien así lo quiere y busca, lo van a hacer.

El respecto de esta nota, alguien recientemente me preguntaba si debido a este fraude podría el banco echar mano de un pretexto más para hacerse rosca aún más con el dichoso PTU del 2001. La verdad es que el banco pierde más dinero en gastos inútiles y tonterías que en estos fraudes y, aunque suene cuantioso, la cantidad representa apenas el 2% de su capital2.

Hacía tiempo leía una nota en otra columna del Excelsior sobre defraudaciones que pueden ocurrir en la empresa3. Mientras que la nota se refiere a cuestiones de malversación de fondos o activos, como el caso con el que inicié esta entrada, creo que también habría que inlcuir en este rubro el tema del fraude tecnológico.

No sé si ya haya algo estudiado sobre el tema, es posible que sí, no lo dudaría pero creo que es algo que está aún poco trabajado y puede ser algo interesante para ahondar en él. Tanto por los abogados y auditores como por los desarrolladores de software.

En términos de ingeniería de software, análisis y diseño de sistemas y programación, el tema del fraude tecnológico debiera ser una ciencia exacta pero tratándose de una actividad en la que hay una interacción humana todo siempre es nebuloso. ¿Cuándo hablar de fraude? ¿Cuándo sólo de mala calidad?

Por supuesto que un fraude es propiciado por quién lo realiza y sus intenciones detrás, y seguramente la mayoría opinará que siempre hay una malicia deliberada. Pero, ¿qué hay de la “mala calidad”? ¿Aquí sólo hay buenas intenciones que no se concretan por la falta de conocimiento, pericia técnica o tiempo? ¿No hay ninguna malicia detrás? En mi experiencia no es así. Puedo contar historias de terror y ridículas de cómo he visto a desarrolladores que han tratado de dar (y me incluyo como víctima) “gato por liebre” a su cliente en un desarrollo de software comercial.

Creo que todos quienes nos desenvolvemos (o lo hicimos) en el campo del desarrollo de software comercial, nos ha tocado tratar con software desarrollado por alguien más y que bajo nuestro escrutinio nos parece equivocado y nos llegamos a preguntar cómo es posible que eso haya podido ser adquirido. Por supuesto que, siempre que hay una opinión o apreciación personal o profesional de por medio; siempre habrá desacuerdos. Lo que para uno podrá haber parecido bien en un instante determinado, para otro podrá parecer equivocado en otro momento. Es necesario tener presente el contexto en el que un producto de software se diseña y se establecen sus objetivos de funcionamiento y funcionalidad para que cuando se reciba pueda ser evaluado y así calificado como bueno o malo, cumple o no cumple con lo esperado. Cuando el dictamen es negativo y las omisiones y errores están dentro del alcance de conocimiento, habilidades y experiencia de quién lo elabora entonces podemos hablar de una mala calidad de desarrollo. Cuando el desarrollador está consciente de las omisiones y sólo espera que éstas no sean vistas (sin importar la razón por la cual las cometió: flojera, cumplir con tiempos de entrega, desidia, negligencia, etcétera) podemos pasar de la mala calidad al fraude.

Y hay que gritarlo

Referencias

  1. Nayeli González e Isabel González, “PGR embarga a Oceanografía“, Excelsior, primera plana, México, D.F., 2014.03.01, URL: http://www.excelsior.com.mx/periodico/flip-nacional/01-03-2014/portada.pdf.
  2. Claudia Castro, “Oceanografía tira utilidades de Banamex“, Excelsior, sección Nacional, págs. 1 y 6, México, D.F., 2014.03.04, URL: http://www.excelsior.com.mx/periodico/flip-nacional/04-03-2014/portada.pdf.
  3. Luis ALberto Cámara Puerto, “El Fraude en la Empresa“, Excelsior, sección Dinero, página 12, México, D.F., 2011.08.08. URL: http://www.excelsior.com.mx/periodico/flip-dinero/08-08-2011/portada.pdf.

De blogs, expectativas y aprendizaje

Passive AggressiveContinuando con el recuento de fin de año, dentro de mis proyectos pospuestos está el del sitio http://ptu2001.wordpress.com/, un blog que inicié tanto para proporcionar un entorno más adecuado al creciente interés en ausencia de un pago de PTU correspondiente al año 2001 por parte de Banamex como para separar de mi blog personal el foro que algunas personas indicaban debería tenerse para que algo más concreto pudiera darse en la búsqueda de una respuesta. La primera parte creo que se logró muy bien. La segunda ha perdido el rumbo; aunque no por la iniciativa que algunas personas han manifestado tratando de obtener respuestas más concretamente y rápido sino por la dinámica de confrontación, cuestionamiento y descrédito que varios participantes han logrado imponer.

Así, el foro ha venido a menos, y lejos de ayudar a que más gente se sume o pueda encontrar información las está alejando. Peor aún, lejos de presentar algo maduro e inteligente (organizado o no en la realización de acciones concretas), muestra algo totalmente opuesto.

He suspendido temporalmente el ingreso de comentarios en este foro, aprovechando el descanso que la temporada presenta, esperando que la pausa permita calmar los ánimos y que haya una introspectiva reflexión de sus participantes en cuanto a los objetivos de largo plazo que el sitio plantea contra aquellos inmediatos que las participaciones presentan. Algo que como he expresado en algunas respuestas, debe ser individual, no ordenado, no solicitado.

Varias lecciones hay que aprender de todo esto a fin de ver como recomponer este desastre. Como dicen, “uno debe aprender de sus errores a fin de no cometerlos nuevamente.” Como digo yo, “es la gente, no los procedimientos.” Por el momento estaré pensando en todo esto.